+ All Categories
Home > Documents > Revista Pentagrama nº 3 (2010) - rosacruzaurea.org · Deseamos que esta lectura le inspire....

Revista Pentagrama nº 3 (2010) - rosacruzaurea.org · Deseamos que esta lectura le inspire....

Date post: 03-Nov-2018
Category:
Author: ngokhanh
View: 214 times
Download: 0 times
Share this document with a friend
Embed Size (px)
of 43 /43
Lectorium Rosicrucianum pentagrama La voz del silencio Sobre la vida y la obra de George Mead Eco de la gnosis A propósito de «la voz del silencio» «Tu Dios - Mi Dios» tratado sobre la unidad y la multiplicidad MAY / JUN 2010 NÚMERO 3
Transcript
  • De qu matriz, de qu materia, debe renacer el hombre?Hermes responde: De la Sophia que piensa en el silencio.Esta matriz, esta materia de la Sophia, esta sustancia primordialexiste lejos del bullicio y de la profanacin de la naturaleza de lamuerte. La Sophia est en el silencio, esto es, en el espacio libreoriginal y todas las partculas de esta materia estn cargadas conlas grandes fuerzas divinas, con las ideas del Logos. sta es lasemilla del nico bien.Tan pronto como esta semilla llena de magnificencia, la materia dela Sophia, obtuviese acceso al vehculo mental ya presente perotodava vaco y, de esta forma, el poder del pensamiento pudieseactuar de nuevo como un verdadero cuerpo, inmediatamente, lavida cudruple originalmente prevista, se volvera un hecho: laforma llena de magnificencia volvera entonces a respirar de y enla Sophia a travs del santuario de la cabeza. De ese pensamientoempezar a vivir, en ese momento, el cuerpo astral; del astral, eletrico; y del etrico, el material. As comienza entonces la transfi-guracin.

    Segn J. van Rijckenborgh (La Gnosis Egipcia Original tomo IV, captulo IX)

    Lectorium Rosicrucianum

    pentag rama

    La voz del silencio Sobre la vida y la obra de George MeadEco de la gnosis A propsito de la voz del silencio

    Tu Dios - Mi Dios tratado sobre la unidad y la multiplicidad

    MAY /JUN 2010 N M E R O 3

  • Redactor JefeA.H. v. d. Brul

    Responsable editorialP. Huis

    RedaccinPentagramaMaartensdijkseweg 1NL-3723 MC Bilthoven, Holandae-mail:[email protected]

    Edicin, administracin y suscripcionesFundacin RosacruzPadre Rico, 8 bajo dcha.46008 Valenciaweb:www.fundacionrosacruz.orge-mail:[email protected]

    Precios de suscripciones4,00 por nmero21,00 ao**gastos de envo incluidos parael territorio nacional.

    Stichting Rozekruis Pers.Ninguna parte de esta revistapuede ser reproducida sin laautorizacin escrita del editor.

    La revista pentagrama aparece seis vecespor ao en holands, alemn, espaol,francs e ingls.En brasileo, blgaro, fins, griego, hngaro,italiano, polaco, ruso, eslovaco, sueco ycheco, slo aparece cuatro veces por ao.

    Depsito legal:GI 1005-95

    Revista de la Escuela Internacionalde la Rosacruz ureaLectorium Rosicrucianum

    La revista pentagrama se propone atraer laatencin de los lectores sobre la nueva era queha comenzado para el desarrollo de la humanidad.El pentagrama siempre ha sido el smbolodel hombre renacido, del hombre nuevo.Es igualmente el smbolo del universo y de sueterno devenir, por el que tiene lugar lamanifestacin del Plan de Dios.No obstante, un smbolo slo tiene valorcuando se convierte en realidad. El hombreque realiza el pentagrama en su microcosmo,en su propio pequeo mundo, se mantieneen el camino de la Transfiguracin.La revista pentagrama llama al lector a realizaresta revolucin espiritual en s mismo.

  • Cuntas veces no suspiramos, ocupados como estamosen una vida febril: no vivo, soy vivido! En el primerartculo, el gnstico Jan Van Rijckenborgh (1898-1968)nos muestra que somos vividos por eones! Doce concen-traciones de fuerzas que aunque provienen del pasado nohan desaparecido en absoluto y tampoco quieren desapa-recer. Ellos nos tienen continuamente ocupados. Raznpor la que Jan van Ricjkenborgh puso el acento sobre lanica posibilidad que tenemos: elevarnos al decimoterceren, un campo magntico particular y puro, a saber,como la Pistis Sophia en el evangelio del mismo nombre.Esto nos conduce al tesofo y gnstico George Mead(1863-1933) que, entre otras cosas, tradujo el evangeliode la Pistis Sophia. Los tres artculos siguientes son textosdel simposio del 28 de noviembre que tuvo lugar en elCentro de Conferencias de Renova con el ttulo: LasVoces del Silencio, dedicado a George Mead, a Mme.Blavatsky y a su libro -una joya- titulado La Voz del Silencio.Esas alocuciones fueron precedidas por textos de la litera-tura mundial sobre el silencio, alguno de los cualesencontrar en este Pentagrama.As que, tras haber experimentado algo sobre la naturale-za del silencio, el ltimo artculo titulado Tu Dios - miDios, nos conduce a una reflexin, contemplacin, en eltemplo de la Rosacruz. Lo nico nunca ser reconocido;slo podemos deducir su existencia de la multiplicidad. Sinembargo, es ms verdad que la multiplicidad.La redaccin espera que, partiendo de la multiplicidad deesta edicin, podr percibir ese mensaje: Esfurzate, ohalma, en adquirir la verdadera comprensin, gracias a laexistencia y aprende a conocer lo esencial de las cosas.Ysabe, oh alma, que no moras en este mundo, que de l tno puedes llevarte nada. Comprende el significado delUno, y abandona la multiplicidad.Deseamos que esta lectura le inspire.

    p e n t a g r a m a

    ndice

    el particular poder del decimo tercer en 2J. van Rijckenborgh

    la voz del silencio 16

    Renova, simposio 2009

    Hermes Trismegistos 18

    una vida al servicio de la palabra 20

    sobre la vida y la obra de George Mead

    eco de la gnosis 26

    a propsito de la voz del silencio 32

    tu dios y mi dios 36

    tratado sobre la unidad y la multiplicidad

    32 ao n 3 2010

    Cubierta:La rosa, como consecuencia de su delicadaforma, de su perfume y de su sutil belleza, esun smbolo particularmente adecuado de lavida del alma, imposible de formular. En unaleyenda oriental, una rosa blanca es un dondel Altsimo. Su belleza exalta a un ruiseorque se posa sobre su tallo. l canta un himnosublime pero las espinas le pinchan en la gar-ganta y la rosa se tie de rojo. Finalmente, elSol cura la herida y reviste la rosa con refle-jos de oro irisados, color de la perfeccinabsoluta

  • Suponga que formsemos mentalmente unadeterminada imagen y que la conservramosdurante muchos aos, que la inculcramos en

    nuestros hijos y la presentramos a todos los quequisieran unirse a nosotros. Suponga adems quenuestros artistas la dibujasen, la pintasen, laesculpiesen, que nuestros poetas la cantasen... Aspuede imaginarse cmo se forma un en en laesfera astral. Son proyecciones de corrientes depensamientos y deseos humanos constantementemantenidos, proyecciones vivificadas hasta talpunto que terminan por dominar y gobernar a lahumanidad.Estos eones, cuya fuerza crece sin cesar porqueson continuamente alimentados por los hombres,despojan de su fuerza de luz a todos los sereshumanos orientados gnsticamente que entran enla esfera astral. Este desposeimiento tiene lugarnormalmente cada noche para todos los alumnos apartir del momento en que confan su cuerpo aldescanso y al sueo.De este hecho se derivan consecuencias impor-tantes y el alumno serio sentir la exigencia desubstraerse a la esfera astral de la naturaleza de lamuerte. Si constatamos que, cuando entramos alldurante la noche, sufrimos en cada ocasin lainfluencia funesta de este campo, surge la pregun-ta: Cmo llegar a liberarse de ello? Cmo prote-gerse de estas influencias?(Vase Pentagrama n 2 de 2010)En El Evangelio de la Pistis Sophia, Los Librosdel Salvador, se describe cmo Jess el Seor, trassu resurreccin, atraviesa todas las esferas y cam-

    pos de nuestro universo, desde abajo hacia arriba,revestido con la gloriosa Luz de los misterios delorigen, y despoja a todos los arcontes y eones lasconcentraciones y los principios poderosos de estanaturaleza de un tercio de su fuerza. De elloresulta que, de manera creciente, la influencia delos arcontes y eones sobre el sistema magnticodisminuir y, en un momento dado, cesar com-pletamente.

    EL PASADO SIEMPRE HABLA EN NOSOTROSDesde nuestra cada en tanto que microcosmos, hapasado un tiempo indecible, tenemos un pasadoterriblemente largo tras nosotros. La historia deese pasado est impresa en el sistema magnticode nuestro ser aural y todo ese pasado continahablndole por el sistema magntico del cerebro.Usted est unido a ese pasado de miles de aosque su propio microcosmos le ha ayudado aestructurar y a mantener. Resulta evidente quetodos los arcontes y eones de la naturaleza dialc-tica hacen que oiga su voz regularmente y muchosde ellos dominan actualmente todo su ser.Su ser biolgico intelectual nuestro estadonatural depende completamente de ellos.Determinan nuestra cultura e inteligencia, actual-mente en esta vida, en lo que concierne al arte, laciencia y la religin, as como las diferencias enlos planos social, poltico y econmico.As, dirigen y determinan todo nuestro carcter,instintos y necesidades biolgicas, voliciones yconductas personales; as podemos constatar quenosotros somos de la naturaleza, pero al mismo

    el particular poder del decimotercer en

    J. van Rijckenborgh

    2 Pentagrama 3/2010

  • La esfera astral de la vida ordinaria est llena de fuerzas impas, llamadas eones o, dicho de otramanera, fuerzas naturales. La palabra en significa literalmente: duracin inconmensurable de tiempo. Esta nocin nos explica con claridad qu son los eones en relacin con la esfera astral.

    Los eones son fuerzas astrales, actividades astrales muy poderosas que se hanformado en el curso de largusimos perodos de tiempo. Son, por ejemplo,proyecciones de deseos y pensamientos del gnero humano alimentadosdurante tanto tiempo que se vuelven tan vivos en la esfera astral que finalmente dominan a la humanidad y la someten. Los escritos gnsticos de laantigedad las clasifican en doce grupos.

    el particular poder del decimotercer en 3

    Joven con un blsamo

    oloroso y una tela, smbolos

    de la purificacin y de la

    consagracin.

    Bajorrelieve al estilo de

    los reyes de la dinasta

    arquemnida, encontrado en

    la residencia de Jerjes en

    Perspolis (siglo VI a.C.)

  • tiempo deberamos decir ms exactamente quesomos de la naturaleza de los eones y que, en lasituacin actual, son los eones quienes, de hecho,determinan nuestra naturaleza.

    NOSOTROS CREAMOS NUESTROS PROPIOSDIOSES Por consiguiente, preguntamos de nuevo:Qu son esos arcontes y eones de los que hablala sabidura gnstica? Son poderosos principios ypoderosas concentraciones, ciertas tensiones yrelaciones electromagnticas que intervienen eneste mundo. Demos algunos ejemplos: Usted seencuentra en una isla totalmente inhabitada einhabitable; no tiene casa, ni ropa, ni fuego. Ustedes un ser biolgico dotado de una concienciabiolgica, un ser que es nicamente consciente deque existe. El mundo en el que habita es duro,fro, hostil, infinitamente cruel; por consiguiente,el instinto de conservacin, la lucha por la existen-cia, va a jugar un papel preponderante. No lopuede evitar: es la ley fundamental de la natu-raleza.Sobre la base de esta ley fundamental se desarrollaprogresivamente su conciencia intelectual. Estocomienza con la memoria donde se registran lasconsecuencias negativas de la lucha por la vida,con el objetivo de estructurar un pensamiento apartir de las experiencias memorizadas, y de llegara resultados positivos a partir de las consecuenciasnegativas de esta lucha por la vida.Cada cual procura obtener resultados positivos enesta naturaleza y esto usted lo comprenderahora sobre la base de las necesidades biolgicas

    4 Pentagrama 3/2010

    Nacimiento de un en segnGoethe

    Hace veinticinco aos, H.C. Binswanger, en sulibro El Dinero y la Magia (Geld und Magie) ana-lizaba la economa moderna sobre la base deFausto, de J.W.Goethe (1749-1832) que escri-bi su tragedia tomando como fundamento aFausto, alquimista del siglo XVII que vendi sualma al diablo a cambio del poder y del placer.Poeta eminente, de espritu previsor recono-ci qu desafos y qu peligros representaba laeconoma que comenzaba a desarrollarse. Supersonaje, Fausto, es en su drama aquel serhumano que busca la felicidad y la realizacin,pero que no encuentra en ninguna parte loque Mefistfeles le haba prometido a cambiode su alma, ni en el amor a Gretchen tan unidoa los deseos y al placer que le proporciona, nien sus viajes a los reinos msticos de los esp-ritus.Al final de su vida, Fausto recibe del empera-dor el derecho de arrebatar al mar una parce-la de tierra que tiene que encauzar y desbro-zar. Pero la transformacin del terreno econ-micamente prometedor obliga a sacrificar fra-mente a la anciana pareja amorosa de Silemny Baucis, expulsndoles de su pequea casacon jardn. Se dice que del espanto se queda-ron sin vida.Entonces, en el momento en que Fausto creehaber alcanzado su meta ms alta, se vuelveciego. Oye como los trabajadores cavan y creeque obtienen nuevas tierras, pero en realidadestn cavando su propia fosa. Que Mefistfelesno consiga el alma de Fausto corresponde a lavisin optimista del gnero humano deGoethe, que ve el Mal como cierta fuerza din-mica susceptible de engendrar el Bien, lo querevelan las siguientes palabras de Mefistfelesen el momento de su primer encuentro cuan-do pregunt a Fausto quin era y Mefistfelesle respondi: Una parte de aquella fuerza quesiempre quiere el mal y siempre engendra elbien [], o Yo soy una parte de aquellaparte que al principio era todo, una parte delas Tinieblas que se dio nacimiento como Luz.Que el alma de Fausto sea salvada finalmentepor potencias superiores, Goethe lo explicahacindolas decir: A quienes siempre anhe-lando se esfuerzan, podemos liberarles.

  • del momento. En primer lugar, es una actividaddel cerebro. Mentalmente, el ser humano hace unplan, un plan para conservar, para la auto-conser-vacin.Cuando esta concepcin mental est acabada y lcontina trabajando mentalmente en ella, stacrece en su campo de respiracin y, en determina-do momento se convierte en una obsesin que ledominar. Entonces, es posedo por su plan. Y asse ha creado un pequeo arconte, un dios natural.Segn una frmula particular, las radiaciones deuna parte del campo electromagntico natural hansido transformadas en un principio electromag-ntico particular alojado en un microcosmos. Hanacido un dios natural individual!Cuando cada vez ms gente es arrastrada por lapreocupacin de su propia conservacin, creanjuntos un poderoso dios natural. Entonces apareceun poderoso campo electromagntico cuya fuerzaes ms poderosa que la de los arcontes individuales.Con esta nueva e importante fuerza se puederealizar, en parte, el plan de salvaguardia.Entonces ese dios natural, ese arconte, es exaltadoy honrado por su xito y se estructura un plan detres maneras:- Se establece un culto para el arconte.- Se desarrolla un arte religioso para sostener eseculto.- Y se constituye una ciencia, con el fin de man-tener los primeros resultados no plenamente satis-factorios.Y uno se esfuerza por perfeccionar el plan. Asvemos como el arte, la ciencia y la religin fluyen

    el particular poder del decimotercer en 5

    La visin que tiene Binswanger de este dramaes fascinante. Entre otras cosas, comenta laescena del primer acto de Fausto II, en la queFausto, considerado como el hroe titular dela corte del emperador alemn, hace unaexposicin sobre la creacin y la considera-cin del dinero. Para dar, de nuevo, mediosfinancieros al emperador en plena bancarrota,hace que el diablo Mefistsfeles imprima bille-tes con la firma del emperador. La garanta sonlas materias primas no extradas todava de lastierras del imperio. As una cosa sin valorintrnseco, el papel moneda, es transformadaen medio de pago para estimular la economa.Segn Binswanger: la economa moderna, enla que la impresin de billetes, de papel mone-da, juega un papel central sera una continua-cin de la alquimia con otros medios.La reciente reedicin de El dinero y la Magiaquiz sea la seal de que Fausto II es, sobretodo, de una actualidad que es difcil de com-prender. Goethe, a comienzos del siglo XIX,previ aquello de lo que todos nosotros esta-mos hoy convencidos: el crecimiento de laeconoma es el ms importante indicador deldesarrollo exterior de la humanidad. Justo entiempos de crisis en la concesin de crdito,explica Binswanger, la obra maestra deGoethe se revela como un texto clave.

  • del instinto de conservacin del ser humano.Frente a este descubrimiento existen dos actitudes:uno puede ser un creyente religioso o no. Enrelacin con los arcontes, esto no representaninguna diferencia esencial. Cada uno est por suarconte y cada uno slo cree en el suyo, no en elde cualquier otro.

    COMPORTAMIENTO DE LOS ARCONTES Enrazn de la cantidad del tan dinmico alimentomental que reciben, los arcontes crecen de formaincreble. Existe una ley cientfica natural: Cadacosa es atrada por su semejantes, incluso cuandoluchan entre s. Las concentraciones, las concep-ciones electromagnticas bosquejadas anterior-mente, se renen a un nivel superior si sus vibra-ciones son semejantes. Estos poderosos principiosde poder se renen en forma de concentraciones,dicho de otra manera, los arcontes se unen y for-man los eones. Los eones son nubes de arcontesde vibraciones semejantes. Y si consideramos a losarcontes como los dioses naturales, a nivel plane-tario, entonces evidentemente los eones son diosesnaturales de formato universal, son dioses inter-csmicos.As, uno puede imaginarse lo siguiente: en el largoperodo que dura una era, de abajo hacia arriba,los instintos biolgicos, las tendencias y lasnecesidades de la humanidad dialctica pueblan eluniverso con poderosas fuerzas y, por medio deellas, surge una poderosa contranaturaleza.Una contranaturaleza? Si, pues todos esos eonesy arcontes son la expresin de indecibles necesi-

    dades de la humanidad, de condicin fundamental-mente miserable. Pero, puede la humanidadactuar de otra manera, tiene otra alternativa?Acaso cada uno de nosotros no mantiene a esosarcontes y eones?Slo nos queda ahora examinar si existe una sali-da, una solucin a ese problema. Ahora bien, haydos soluciones: una negativa, la otra positiva.En la naturaleza dialctica existen grupos de radia-ciones electromagnticos fundamentales en rota-ciones, que ejercen su influencia de acuerdo a unaregularidad determinada. Esos arcontes y eonesperturban esas radiaciones y sus influencias; lasdesvan de su trayectoria, las dispersan.Esas transformaciones electromagnticas efectuadaspor la humanidad provocan una desarmona per-petua, como sabe, que agrava las condiciones devida en la naturaleza dialctica. Esos dioses quelos propios humanos han creado les aportan unaespecie de ayuda sospechosa.Usted concibe que, dado que los planes de lahumanidad jams se han realizado completamente,deba proseguirse el cultivo de los arcontes y de loseones, lo que hace que aumente la desarmona conrelacin al campo magntico fundamental. Y as sellega a un lmite, a una crisis.El campo magntico fundamental est unido atodo el universo y como ste es ms fuerte que elde la nube de los eones, cuando la crisis sobre-viene, no hay vertimiento de las fuerzas univer-sales por las vas de la transformacin en lasfuerzas enicas, sino que ocurre lo contrario: serealiza una gran limpieza. Y esto es algo que se

    6 Pentagrama 3/2010

    Pero, puede la humanidad actuar de otra manera?Acaso no mantenemos cada uno de nosotros a estosarcontes y eones?

  • repite en el universo peridicamente. De estamanera, la fuerza de los eones es debilitada. Son,como dice la Pistis Sophia, privados de la terceraparte de sus fuerzas. Cuando los eones son priva-dos de un tercio de su fuerza, esto significa, entreotras cosas, que el sistema magntico terrestre esseparado de ellos. Desde ese momento, ya nopueden ejercer su fuerza sobre los seres humanos,ni stos actuar por medio de ellos. Y quiz ustedpiense: Tanto mejor! Pero usted se ha dadocuenta de que es necesario poner algo diferente ensu lugar? Si el trabajo de los eones es aniquilado,la humanidad regresa al origen del mundo dialc-tico, a su punto de partida biolgico. La armonade las fuerzas fundamentales se restableceentonces en el universo dialctico y el ser humanose encuentra, como al principio, sin ninguna cul-tura. La cultura artificial se desprender de l. Lacivilizacin es aniquilada. Slo mora el hombrebiolgico, desnudo.

    LA PUERTA DE SALIDA Como usted compren-der esto es extraordinariamente dramtico. Elhombre alcanza un lmite y regresa al punto departida. Ha creado muchos dioses y, habindoloscreado y rindindolos culto, prepara su muerte!Pero si queremos escapar a ese destino, cuyocurso tantas veces hemos seguido en tanto quemicrocosmos, entonces debemos regresar y tomarotro camino, el camino del decimotercer en. Puesel decimotercer en, constata la Pistis Sophia, esel nico a quien la fuerza no le es arrebatadadurante las crisis y los inevitables cambios de la

    historia del mundo. Como consecuencia de locual, el decimotercer en y los que pertenecen asu sistema continan su desarrollo.En la Pistis Sophia, con mucha frecuencia, sehabla de esferas. Las esferas de los arcontes y delos eones, a decir verdad, igualmente fuerzas de lanaturaleza que no explican la naturaleza funda-mental del universo dialctico aunque surgen yactan con la ayuda de sus leyes. A los arcontes yeones se les puede considerar como transfor-madores electromagnticos construidos por losseres humanos; transformadores que fuerzan a lascorrientes fundamentales de la naturaleza dialcti-ca a dejarse transformar, canalizar y cambiar porellos. As tiene lugar, peridicamente, un conflictoelectromagntico en el universo. Desde el momen-

    el particular poder del decimotercer en 7

  • to en el que el poder de los arcontes y los eonessupera cierto lmite, se desencadena una revolu-cin intercsmica con el objetivo de restablecer elequilibrio perturbado, pues este equilibrio estunido a todas las galaxias!Una de las consecuencias de tal conflicto es lasupresin de un tercio de las fuerzas de los eonesy de los arcontes, segn expresin de la PistisSophia, lo que significa la ruptura de la unin dela humanidad con los arcontes y los eones. Unavibracin magntica totalmente extraa a lahumanidad, con una longitud de onda y una fuerzade expansin absolutamente diferentes, rompe loslazos existentes desde hace milenios entre el sis-tema magntico del cerebro y el ser aural, de unaparte, y los dioses naturales, de otra.Como consecuencia de lo cual, la humanidad,separada de sus creaciones mentales, marcha a laderiva. La cultura de la humanidad, obra de loseones, es aniquilada y la humanidad regresa a supunto de partida. Al mismo tiempo, pierde total-mente la memoria, pues se suprime toda la red depuntos magnticos en el ser aural y en la personali-dad, lo que hace que el ser humano actual regreseal ser humano primitivo del inicio.Esto se prosigue hasta cierto mnimo biolgico. Eluniverso, nuestra naturaleza, es purificado total-mente de los arcontes y de los eones. Y, en unmomento dado, comienza un nuevo perodo cul-tural. La rueda gira de nuevo, alcanza la cima y denuevo desciende. Cuntas veces ha cumplidonuestro microcosmos este periplo?

    8 Pentagrama 3/2010

    Vuestro oro no es nuestro oro

    Segn la leyenda, Fausto era un alquimista.Goethe vio en la economa moderna en laque la creacin del papel moneda juega un rolcentral una continuacin de la alquimia conotros medios. La impresin de la moneda depapel reviste cierto carcter mgico. ParaBinswanger indicador de la magia es que algose realice fcilmente, sin esfuerzo, de formarpida e ilimitada. Esto es lo que caracteriza ala magia. Piense en el prestidigitador que, en ungiro de su mano, hace salir de su manga unnmero aparentemente sin fin de pequeospauelos. En lugar de hacer oro a partir deplomo, la economa moderna hace dinero delpapel, crea, sin lmite, valores sin contrapartidamaterial.Goethe nos muestra cmo Mefistfeles inspi-ra a Fausto la idea de convencer al emperadorpara que imprima dinero de papel que lleve sufirma. Mefistfeles espera como parte deaquella fuerza que siempre quiere el mal, queesto acabe en inflacin y el caos. Pero Faustoutiliza este dinero para explotar nuevas tierrasy as estimular la economa. De esa manerafrustra la expectativa de Mefistfeles quequiere siempre el mal y ahora de nuevo, dealguna manera, acaba siempre por hacer elbien. Quien invierte dinero recientementegenerado puede transformarlo en valores, porconsiguiente, lo transforma en realidad. sta esla alternativa de la inflacin, y el sueo deFausto puede aparentemente durar. Es tam-bin el espejo perfecto de la existencia dialc-tica actual.En Fausto, el emperador otorga a los bancos elprivilegio de emitir billetes y de crear, as, dine-ro de papel. Hoy ocurre lo mismo, los bancostienen la licencia para operar con el dinero endepsito. El estado las sostiene en la medidaen que cada uno puede transformar este dine-ro ficticio en medio de pago legal en especies.Goethe hace decir a Fausto: Adquiero poder,bienes. El dinero escriturario se vuelve unarealidad, una propiedad.El ser humano se ha establecido como seorde la creacin. A esta dominacin sobre la

  • NATURALEZA DEL DECIMOTERCER ENCierta parte de la humanidad es responsable de lacreacin del decimotercer en. Para comprenderlo,tomemos el siguiente ejemplo: un ser humanopasa por un gran nmero de experiencias, doloresy penas, y vierte bastantes lgrimas y experimentabastantes sufrimientos. Descubre que todo elesfuerzo que hecho no ha servido de nada; quetodo lo que ocurre ya ha ocurrido en los siglospasados. As percibe la verdadera naturaleza delmundo dialctico.Entonces presupone, con razn, que ello no es elobjetivo de la existencia humana: que debe haberalgn fallo en la base de la manifestacin univer-sal. Se pone a establecer un plan que concierne ala idea, a la concepcin mental, para liberarse dela naturaleza dialctica, de la naturaleza de lamuerte que conoce bien. Y para realizarlo, estdispuesto a cualquier cosa, a su ofrenda total, adar su vida.Entonces, qu hace? Crea un arconte, no paraconservar esta naturaleza sino para huir de ella,para escapar. Despus encuentra a otras personasque tambin buscan el sentido de la vida. Desdeentonces, deja participar a esas personas en suplan de salvacin. Ellos contribuyen activamenteen ello y los arcontes crecen.En un momento dado, esos arcontes se renen,habindose desarrollado en cualquier parte delmundo y forman un en, el decimotercer en,todava muy dbil y de naturaleza terrestre.Qu va a pasar ahora? Entre el nuevo en y losparticipantes surge una interaccin fsica. Por las

    el particular poder del decimotercer en 9

    naturaleza tambin le pertenece el control delas fuerzas de la naturaleza. Fausto suea conutilizar la fuerza de la marea como fuente deenerga eterna e ilimitada. Porque, razona, elque controle las fuerzas de la naturaleza podrcrear valores sin tener que trabajar, podrsobrevivir eternamente en esta naturaleza.Fausto, en su apuesta inicial con Mefistfeles,incluy el tiempo. Acepta gustosamente per-der su tiempo si alguna vez puede decir enel momento ms supremo: Qudate conmi-go! Eres tan bello!. En ello, Mefisto jamspodr contentarlo, jams llegar el instante enel que pueda hablar as. En el momento queparece posible, porque Fausto ve la posibilidadde poder dominar las fuerzas naturales yentonces dice: En la premonicin de unasuerte tan sublime, yo gozo del momento mssupremo, en ese mismo instante llega su horay cae muerto.El reverso de la medalla, es que el dominio dela naturaleza tiene como resultado la destruc-cin del medio ambiente. En su Fausto, Goetherepresenta esto por la expulsin de Silemn yBaucis, que deben renunciar a su vida idlica alborde del mar, smbolo del lmite con lo supe-rior. Nos inclinamos a ver el perjuicio delmedio ambiente slo como una perturbacindel equilibrio natural, pero en realidad se tratade la lnea divisoria de la naturaleza original delser humano: una naturaleza inmortal, que per-tenece a un mundo diferente, en la que lasfuerzas de la naturaleza se despliegan segn laslneas de fuerza espirituales.

    En la alquimia, la piedra de los sabios fue con-siderada como medio para transformar elplomo en oro. En Fausto el capital hace lafuncin de piedra de los sabios: cada vez hayms dinero muerto. En cierto sentido, setrata aqu de un aspecto dinmico del sistemacapitalista y, con ello, de nuestra naturaleza.Nuestra economa al igual que nuestra natu-raleza no tiene ningn objetivo final, jams lohabremos concluido, jams tendremos la posi-

  • fuerzas magnticas transmutadas de ese plannacen ciertas acciones y una cierta cultura; porconsiguiente, dan resultados en el campo natural,pero resultados que todava no son satisfactorios.Por qu razn? Porque las tensiones electromag-nticas transmutadas pertenecen todava a la natu-raleza comn y slo conducen a resultados en elcampo de la naturaleza comn.

    LA SALVACIN DEPENDE DE LACOMPRENSIN PROFUNDA La comunidadreunida alrededor del plan de liberacin no pierdesu valor y contina avanzando. Sin modificar laslneas de su filosofa, ella aporta correcciones ensus consideraciones. Sobre la base de las experien-cias, profundiza en su filosofa. Despus llega elmomento en el que esta comunidad comprendeque debe dejar de emplear las fuerzas electromag-nticas de la naturaleza de la muerte. En conse-cuencia, mientras que ella, con la mirada orientadahacia el universo inconmensurable, concibe eldeseo intenso de otra fuerza de vida fundamental,sta nace.As, de la comprensin, nace el primer anhelo desalvacin y, como consecuencia de este primeranhelo, se establece el primer contacto directocontacto todava elemental con la Gnosis, lanaturaleza divina verdadera, que no podraexplicar la naturaleza de la muerte. Entonces eldecimotercer en no slo atrae fuerzas de la natu-raleza comn, sino tambin las de la naturalezaoriginal.Se podra decir que el en de Juan ha nacido.

    10 Pentagrama 3/2010

    bilidad de hacerlo. Nunca alcanzaremos la feli-cidad, porque est determinada por un pro-greso ininterrumpido. Pero esto es pura ilu-sin en el campo material, el verdadero pro-greso slo se encuentra en el plano del alma,en forma del desarrollo potencial de la con-ciencia. El progreso tecnolgico que necesita lautilizacin ilimitada de materias primas consti-tuye una amenaza y lleva en l su propio fin yel nuestro. Estamos como Fausto que final-mente reconoce que no ha estimado la vidasino que la menosprecia para alcanzar su pro-yecto econmico: la eterna felicidad en estanaturaleza. Los banqueros que invierten se venlos dueos del universo, meta que no puedencumplir.Y esto ha conducido a la crisis finan-ciera actual.Pero ms todava, nos parecemos a otra figurade Goethe, al aprendiz de brujo: hemos evoca-do fuerzas que nos es imposible controlar.Como Fausto hemos pensado que podamosrealizar un crecimiento econmico duradero,un crecimiento infinito de bienestar material.Es el hilo rojo de la tragedia humana. Pero suoro no es nuestro oro, recalcan los verdade-ros alquimistas

    Fuentes Hans Christoph Binswanger, FAZ 30 de junio de2009, y Geld und Magie, Dinero y Magia, 2009.Pieter Steinz, NRC Handelsblad, 15/10/2009

  • Entonces, en el cuerpo de los miembros de estacomunidad se produce un extraordinario cambio.Los sistemas magnticos del ser aural, del cerebroy del corazn se adaptan a la nueva situacin, enla que, corporal, mental, estructural y fundamen-talmente, algunos caminos son enderezados.

    Ese desarrollo se prosigue, naturalmente, no sinaltercados y caos. El progreso es notorio, una ale-gra nueva vibra en la comunidad. Pero el egocen-trismo le juega todava malas pasadas. Se vivenaflicciones y para excluir totalmente al yo, anse debern realizar numerosas experiencias, por lo

    el particular poder del decimotercer en 11

    Hace un plan segn el cual es necesario estar dispuestoa cualquier ofrenda, incluso la de su yo, incluso la desu propia vida

  • que es necesaria una nuevaunidad de grupo en la que cadacual pueda superar su egocen-trismo.Sin embargo, por el incesante trabajo de la comu-nidad, el decimotercer en se afina cada vez ms yse armoniza cada vez ms con el ncleo magnti-co divino, perdiendo poco a poco lo que tiene deterrestre. En funcin de este crecimiento, ejerceuna influencia creciente sobre aquellas personasque son atradas a su esfera.Por consiguiente, en un momento dado, se vuelveclaro que existe un decimotercer en, cuya exis-tencia ha tomado consistencia. A l pertenecennumerosos arcontes y tambin una gran comu-nidad que, aunque todava en el mundo, tantotiempo como sea necesario, de hecho, ya no es deeste mundo. Ya no existe gran cosa terrestre en sucalidad electromagntica y en su naturaleza.Por lo tanto, es evidente que cuando la crisisdescrita aparece en la naturaleza comn y todoslos arcontes y eones son desprovistos de la terceraparte de su fuerza, nada le ocurre al decimoterceren porque no transmite ninguna fuerza dialctica

    comn.No aporta a la naturalezacomn ninguna violencia y

    queda, por tanto, sin alteraciones.No es afectado por nada, as como todos los quepertenecen a su esfera. Si, en la naturaleza comn,el desarrollo cultural declina, la evolucin de losque pertenecen al decimotercer en contina avan-zando, de fuerza en fuerza y de magnificencia enmagnificencia.Para el resto de los humanos, la rueda giravolviendo a descender hasta el punto de partida.Cuando despus comenzar un nuevo da de mani-festacin, la humanidad se dirige penosamenteante un nuevo desarrollo cultural, la situacinen la manifestacin csmica, sin embargo, hacambiado como consecuencia de la presencia, enel da de la manifestacin precedente, de un grangrupo del decimotercer en liberado y redimido.Pues ese grupo no abandona a la humanidad. Noest orientado a su propia salvacin. La salvacinya est presente! La autoafirmacin no existe. Elgrupo se ocupa de quienes todava son de la natu-raleza y dependen completamente de esta natu-

    12 Pentagrama 3/2010

    Vaso o copa simblica encontrada

    en Perspolis

  • raleza comn.Dicho grupo les enva mensajeros, profetas, ilumi-nados, que les llaman. Y si esos llamados se orien-tan entonces, desde la experiencia, hacia el ver-dadero camino, el de Juan, slo tiene que unir sucomunidad con esta Comunidad Universal comoeslabn de una larga cadena.As la Comunidad Universal del decimotercer ense vuelve cada vez ms luminosa, ms magnfica,ms potente y ms enrgica, y la elevacin de lossantificados cada vez ms fcil. Por esto se diceen la Pistis Sophia:Si invocan los misterios de la magia de quienesse encuentran en el misterio del DecimotercerEn, lo realizarn de forma segura y con certeza,porque yo no he retirado [] ninguna fuerza deese campo.Que pueda concebir ese proceso de salvacincomo una gran idea, como una razn superior yseguir con nosotros ese camino de alegra

    Fuentes: Jan van Rijckenborgh, La Gnosis Egipcia Original,tomo I, captulo 17; as como el captulo 18 de laPistis Sophia (Fundacin Rosacruz)

    el particular poder del decimotercer en 13

    Ese grupo no abandona a nadie, no est orientadohacia la salvacin personal. Y la salvacin ya est all!

  • Torres del silencio

    Perdidos en las arenas del desierto de la antigua Persia se encuentran, enmuchos lugares, esas torres del silencio.Yacientes en ellas, los adeptos deAhura Mazda descansan desde hace hace milenios, ofreciendo su cuerpo; volviendo a dar para siempre sus elementos corporales a loselementos, y su luz a la Luz.

    As, sin comienzo ni fin, con la fuerza de sus pensamientos,Ahura Mazdaforma la materia prima original, invisible e intangible, la forma ideal detodos los mundos que nacern: la propia Divinidad. Es el vestido de lapropia Divinidad; y sus criaturas originales sern revestidas con elmismo vestido, inmutable e intangible.

    Esta primera materia vive, es vida, pensamiento y sentimiento. De estaprimera materia ha brotado nuestro mundo y esas formas luminosassublimes, nuestra humanidad. El origen del mundo y de la humanidad descansa en el hecho de que algo del Espritu est presente en la materia!

    El comportamiento de los discpulos de Zoroastro estaba fundado entres elementos: el pensamiento justo, la palabra justa y el comporta-miento justo.As es como los humanos pueden erigir un puente entrenuestro mundo y la materia original.

  • La voz del

  • silencioRenova, simposio 2009

  • En el pas de los faraones,con el rostro sonriente,entronizadas, majestuosas, las esfinges,dirigen la mirada hacia la Nada.Imperiosas, las pirmidesse erigen en la arena del desiertohasta las azuladas alturas.Bien puedo preguntar a las esfingessi ven el antiqusimo secreto.

    Semidioses, reyes, vosotros los Grandes,el poder de Egipto, tanto tiempo ya pasado!Sobre piedras veo grabadovuestros nombres.Helios, Hefaistos,dioses de la antigua casta,Hermes Trismegistos,el que guarda su secreto.

    Dnde estn los miles de libros de Hermes,tesoros de Luz?A la casta de los sacerdoteshan aportado fuerza,pero, ahora olvidados, tendrn que descansar.Como arena del desierto,alzados por el soplo del viento y llevados al ro,su fuerza de espritu parece dispersada,su plegaria de gracia dej de sonar.

    Cmo pudiera comprenderle,al divino, semejante a Dios, sin forma?Le veo caminar, meditando,libre de toda norma.Es intangible en mi pensamiento,vive en un espacio lejano,queriendo ofrecerme el ideal,pero a m me parece slo un sueo.

    Era nico, o muchoscuyos nombres y fama afluyen en uno solocomo un curso de agua que en su lecho junta,para alcanzar la meta,muchos ros que en l afluyen?Sintiendo en su Ser poderosas fueras,que alzando las olas,llevan aguas dulces hacia el mardesde las innumerables fuentes.

    Al borde del Nilo, lo veo, caminar.Se detiene de vez en cuando,dispensando para los diosesel propio corazn, el santo lugar.Creyendo, sintiendo sus esferas,-suprema invocacin, poema de alabanza-que los dioses podan concederleelevarse a su Luz.

    18 Pentagrama 3/2010

    hermes trismegistos

    H.W. Longfellow

  • En Tebas, la de las cien puertas,en sus grandes y agitadas vasanda el iniciado, absorto en s mismo.Y entre los ruidos discordantesde la multitudel barullo y el alboroto,oye las voces celestes,siente el sonido olmpico.

    Quin podra calificara sus sueos de falacessi no ha atravesado en la luz purael inmenso espacio inexploradodel pensamiento?

    Quin, confiando en sus capacidades,segn las vanidades que arden en l,podr marcar el lmiteentre lo humano y lo divino?

    Trismegistos, el tres veces grande!En las amplitudes resuenatu sublime nombre,que llega a m llamndomea travs de los tiempos.Aunque los escritosde una vida prontoperecen en las confusiones,felices aquellosque no en vanoimpregnaron su vidahacia las alturas.

    Sacerdote de Egipto, tu nombreencontr en un campo majestuoso;sus sublimes fuerzas entrarondel valle profundo en mi mundo.Qu fue lo que tanto me impresion,lo que del Pasado sombro me envolvi?Y sent el Aliento sagradocomo una brisa que se disip.

    la voz del silencio: hermes trismegistos 19

    In the Harbor, 1882

    RENOVA-SIMPOSIO 2009

  • De alguien que, a los veintinueve aos,redact los ensayos sobre El alma delmundo y que, hacia su trigsimo aniver-sario, public un tratado concerniente a Orfeo, unatraduccin de los Upanishads y una traduccin dela Pistis Sophia de Valentn traducciones anreputadas por sus cualidades sensibles y sutiles se puede decir que tiene un brillante futuro ante l.Y esto es especialmente vlido cuando se conside-ra que estas traducciones, por su capacidad decomprensin y su sutileza son elogiadas an hoyda. El personaje de quien hablamos ya tena aesta edad algunas importantes etapas tras de sporque, como en un remolino, la providencia lehaba colocado en el medio espiritual ms avanza-do del siglo. Ciertamente debi preguntarse amenudo cmo haba llegado all.

    Nacido en 1862 en el sur de Inglaterra, GeorgeRobert Stowe Mead era un joven investigadormuy penetrante, agudo, de formacin clsica, unjoven sabio que descollaba en latn y en griego, yque estudiaba tambin, entre otras lenguas, elsnscrito. Digamos que, desde su juventud, esta-ba inspirado por la Gnosis con un sentido parti-cular de la pureza.Con la energa del fuego de Aries su signonatal gracias a la lectura de un libro recin apa-recido (1833) que se refiere al budismo esotri-co, entr en contacto con la Teosofa y, un aoms tarde, con H.P.B., tal como se designaba a laseora Blavatsky en Londres. Tena entonces 22aos y era maestro de escuela, pero pasaba cadasemana de vacaciones y cada verano cerca de

    ella. Algunos aos ms tarde interrumpi sucarrera y se convirti en su secretario personal.En esos primeros aos de la Teosofa, esta graniniciada que era la seora Blavatsky, conocidatambin con el apelativo de la esfinge, confia este hombre de 27 aos no slo la responsabili-dad de toda su correspondencia y las llaves de sucofre, sino adems la redaccin del peridicoLucifer, rgano de la joven SociedadTeosfica. Tambin, de vez en cuando, debaliarle sus cigarrillos.

    A los miembros ms antiguos y ms aguerridosde la direccin, a los que todo esto inquietaba, laseora Blavatsky responda: Mind you; GeorgeMead is the only true theosophist! (Atencin,George Mead es el nico tesofo verdadero!).Con lo que les callQu es un tesofo? La mayora de nosotros res-ponderamos que es un miembro de la SociedadTeosfica. Ahora bien, la palabra Teosofa sig-nifica: la sabidura, sea concerniente a Dios,sea que viene de Dios. Bajo esta denomina-cin se encuentran reunidos quienes aspiran ybuscan la inspiracin y la sabidura divinas. Losverdaderos miembros de la Sociedad Teosficaeran amantes de esta sabidura concerniente aDios. Se reunan bajo la divisa de la fraternidaduniversal y su adagio: tat tvam asi (Tu eresEso) representa la unidad con lo divino, al igualque con todos los seres vivos. Se consagran alestudio de los Vedas as como a cualquier otrasabidura divina que, segn Blavatsky, est com-puesta de seis sistemas orientales y de uno solo

    20 Pentagrama 3/2010

    una vida al serviciode la palabraLos simposios de otoo que tuvieron lugar en Renova tenan por tema Las Voces del Silencio.Al mismo tiempo, se dirigi la atencin hacia la persona de George R.S. Mead quien, haca 100aos, abri las fuentes gnsticas que databan del principio de nuestra era. Para los buscadores dehoy, la fuerza expresiva de esos escritos gnsticos es siempre muy clarificadora.Tambin tenemosel placer de presentar en este nmero de Pentagrama las conferencias de este simposio.

    RENOVA-SIMPOSIO 2009

  • occidental: La Gnosis.Sin embargo, antes de esta bsqueda teida deorientalismo de la Sociedad Teosfica, ya habahabido, desde el siglo de las luces -de hechodesde el principio del siglo XVIII en los territo-rios de Alemania y de Europa central- un ampliomovimiento conocido con el denominadorcomn de Teosofa. Por ejemplo, del autorJohann Gichtel, clebre por haber sido el editorde J. Bhme, haba publicado en 1710Theosophia Practica. Personas como Fichte,en Berln, Lopoukhine, en Mosc y Karl vonEckartshausen, en Mnich, eran pensadores yfilsofos conocidos que escriban sobre estaTeosofa iluminada. Ms tarde volveremos aellos.

    Ahora bien, para la ciencia del siglo XIX, orien-tada hacia la materia, esta va de la Luz, estaexperiencia directa de lo Divino, estaba comple-tamente superada. Se oponan a ello como eladolescente rechaza a sus padres porque le pare-cen anticuados. Tachada, sin ms, de obsoleta yde risible, se la negaba con un furor fantico y,algunas veces, se la reprima con un fanatismoirritante. Mientras que, en las religiones e igle-sias anglicana, reformada o catlica, este enfo-que era considerado como inaudito y escandalo-so: slo el sacerdote, el pastor o el presbteroeran considerados como conocedores de lasintenciones de Dios.Otro es el caso de George Mead: l sigui lashuellas mucho ms pretritas, al comienzo de laera cristiana, justo en la poca en que segnconstata diferentes fraternidades teosficas esta-ban activas: las fraternidades de la Gnosis. Esascomunidades, antes, durante y despus deJesucristo, deseaban, buscaban o confesaban laviva religin de la Luz salvadora. Ellas profesa-ban la fe de la Teosofa, avanzaban, con elcorazn y el alma, hacia la sabidura de Dios. Ytoda esta gente, escribi en su libro El Misteriodel Mundo, ha experimentado, sin excepcin, elAlma del Mundo, la ha alabado y ha intentadounirse a ella. Porque, comprndalo bien, de quotra cosa habran hablado? Glorificaron lo que esreal y tangible, y no las ms toscas y fugacesmanifestaciones.

    Estos seres humanos tenan en comn lo quetambin es importante para nosotros: su conductay su amor a la Luz, por los que realizaron laexperiencia de probar y dejar actuar al propioDios, a Dios en lo ms profundo de s mismos.Entonces esta accin, esta obra directa de lo divi-no en el ser humano que se ha preparado paraello, es calificada de actividad del Espritu Santo.As, comprendemos ahora, de forma ms amplia,ms universal, la nocin de teosofa, exactamen-te como la vean, en su tiempo, los fundadoresde la sociedad que lleva este nombre. De esemodo, es tesofo, en el sentido verdadero de estapalabra, cualquiera que adopta el pensamiento dela fraternidad universal y se dedica al estudio de lacorrelacin entre lo humano y lo divino supremo.

    No era slo por su gil mente por lo que HelenaPetrovna Blavatsky trat a George Mead como elnico verdadero tesofo pues, a diferencia delos dems miembros de la Sociedad Teosfica dela poca, l no se interesaba nicamente por lasabidura oriental. En efecto, l consideraba queera su misin desellar y hacer que se volviese adescubrir la sptima corriente de la sabidura, lade la Gnosis. Mead era un trabajador encarneci-do, pero si Blavatsky le dio el calificativo de ver-dadero tesofo, fue a causa de su comportamien-to. Ella escribi en Claves de la Teosofa: En laGran Obra, para liberar el alma en el ser huma-no, no hay lugar para las personalidades, losseres dotados de un fuerte ego, sino slo paraaquellas personas que son capaces de mostrarseserviciales y sumisos. George Mead daba mues-tras de una espiritualidad elevada en su compor-tamiento de vida.Especializado en la literatura proto-cristiana, sevuelve, inspirado por Blavatsky, un experto enmateria de enseanza hermtica y de gnosis anti-gua. Sus obras comprenden estudios sobre laGnosis cristiana y religiones del mundo greco-rromano. Toda su energa se consagr al estudiodel gnosticismo, del helenismo, del judasmo ydel cristianismo. Adems, estaba completamentefamiliarizado con las filosofas budistas. Publicuna traduccin del snscrito del Bhagavad Gta;bajo la influencia de Blavatsky, edit en inglsuna edicin del evangelio de la Pistis Sophia, del

    la voz del silencio: una vida al servicio de la palabra 21

  • 22 Pentagrama 3/2010

    que un ejemplar estaba depositado, desde 1785,en el Museo Britnico. Es en 1890 cuando estatraduccin aparece por episodios en Lucifer, elrgano de los tesofos (cuyo nombre fue elegidopor Blavatsky con el fin de horrorizar a la bur-guesa cristiana). Por otro lado, Lucifer eracompuesto por Mead, su principal redactor.C.G. Jung se desplaz a Londres con el fin deagradecer a Mead su traduccin de la PistisSophia. Mead an publicar una serie de obrasmaestras que van a ser determinantes para eldesarrollo espiritual y mstico del occidente con-temporneo. La primera apareci en 1900:Fragmentos de una Fe olvidada; la segunda, en1906, es Hermes, el Tres veces Grande.Estas dos obras pertenecen a lo mejor que sepuede encontrar en esta materia. Sus conoci-mientos son, hasta donde sabemos, rigurosos yestn escritos con mucho compromiso y habili-dad, comparables con las publicaciones msrecientes. Son estudios fervientes y preciosos,sobre la Gnosis y la Sabidura de Hermes. Meadprueba la existencia de la sptima corriente de laSabidura demostrando que, al lado de las nume-rosas fuentes orientales disponibles en aquellapoca, existen, evidentemente, tambin unasfuentes occidentales de la misma calidad.Gracias a l se dispone de textos originales, suti-les y profundos del comienzo de nuestra era.Cincuenta aos ms tarde, Jan van Rijckenborghpudo fundar, sobre la Gnosis Original de Hermesy sobre la Pistis Sophia, sus explicaciones delcamino que las almas deben seguir.

    Pero, en un momento dado, George Mead,honesto hombre, amante de la verdad y de unatica superior, no llega ya a poner de acuerdo supropia moral interior y desaprob el comporta-miento de vida de algunos miembros de la direc-cin de la Sociedad Teosfica. Tampoco le gusta-ban el trato con maestros ni los fenmenos ocul-tos. Consideraba todo esto como obstculos en labsqueda espiritual. Por esta razn, Mead decli-na la oferta de presidir la sociedad, prefiriendodedicarse a sus propias bsquedas, entre las cua-les los escritos gnsticos de los primeros siglosson prioritarios. Un ltimo incidente pone en evi-dencia que l ya no puede asociarse con la osten-tacin, la complaciente suficiencia, las ilusionesastrales y las manifestaciones espiritistas quepretenden imponer desde el exterior. En 1908,abandona la Sociedad Teosfica.Fue un acto de gran valor, desde ese momento,explica, al da siguiente ya no tena trabajo, niingresos, ni crculo de amigos, ni salidas, ni lec-tores. Con l, abandonaron 700 miembros laSociedad Teosfica. Un ao ms tarde, en 1909,con 150 amigos, George Mead fund The QuestSociety, una organizacin que se consagr alestudio comparativo de las religiones basndoseen fundamentos objetivos y cientficos; es, antetodo, una asociacin de buscadores segn elalma y el espritu.Sin duda alguna, George Mead se mantuvo asen el impulso de liberacin que, durante los aossiguientes a la muerte de Blavatsky, se habahecho muy urgente. El mismo impulso obliga aMax Heindel a abandonar tambin la Sociedad

    Pues, al da siguiente, ya no tena trabajo, ni ingresos,ni crculo de amigos, ni salidas, ni lectores

  • Teosfica en 1906, y a fundar la RosicrucianFellowship. Rudolf Steiner har lo mismo en1912, para continuar de manera autnoma con laAsociacin Antroposfica. Y la iniciativa inde-pendiente que tom Krishnamurti a partir de1929 se explica por esa misma llamada a la libe-racin.

    Cuando en 1908, George Mead abandona laSociedad Teosfica, ya ha publicado la mayorade sus importantes obras sobre la espiritualidadgreco-egipcia.En el vestbulo de entrada (en Renova) se expu-sieron, con motivo de este simposio, algunosejemplares del peridico The Quest editado apartir de 1910 por George y su esposa LauraMead, que permaneci en un segundo plano. Enel seno de su asociacin del mismo nombre, sereunan cada semana: una vez entre miembros,otra vez para lecturas dirigidas a los interesados.Quest significa bsqueda. Excepto estas reunio-nes, su actividad principal era la publicacin deltrimestral The Quest.Mead dice sobre esto: No haba dinero perohaba algo mucho mejor, numerosos artculosexcelentes y contribuciones de primer orden; y elconjunto representaba un trabajo lleno de amor.No podemos permitirnos remunerar a nuestroscolaboradores con un solo penique. ste es elverdadero mrito de The Quest, y, como redactor,me siento orgulloso con razn, muy orgullosopor otra parte cuando reveo la lista de mis aso-ciados ms estimados. Una lista que a cualquierperidico le costara superar, obligado a trabajarcon los medios que disponamos. En efecto, enla revista The Quest se encuentran contribucio-nes de autores importantes que comprenden que,bajo el manto del secreto y de los misterios, seencuentra en realidad la sabidura eterna deldesarrollo espiritual del ser humano. Entre loscolaboradores del peridico se encuentranMartin Buber (1878-1965), Gustav Meyrink(1868-1932), A.E. Waite, W.B. Yeats (1865-1939), Gerhard Scholem (1897-1982) y muchosotros. Tras la muerte de Blavatsky, durante die-ciocho aos, George Mead ha considerado quepara l, mantener encendida la llama de ungrupo que trabaja espiritualmente, ha sido no

    slo un privilegio sino tambin una misin.

    En la vitrina estn expuestos 11 hermosos volme-nes: public desde 1906 hasta 1908 Ecos de laGnosis. El Himno de Jess, La Crucifixin gnsti-ca, Los Himnos de Hermes, Los Misterios deMitra y los Orculos caldeos que, entre otros ttu-los, figuran en ella, constituyen una imagen de lascorrientes de sabidura, de alguna manera uneslabn cartogrfico de lo que se desarroll alre-dedor del Mar Mediterrneo durante los primerossiglos de nuestra era.

    La vida de Mead y de sus colaboradores com-prende un perodo que se distingue por las bs-quedas de los espritus ms notables sobre lo queconstituye el trasfondo espiritual del ser humano.sta fue una poca de una bsqueda febril de losposibles desarrollos psicolgicos y del alma. Esteperodo se extiende desde el mundo del pensa-miento de Blavatsky al de un pensador comoC.G. Jung y de un msico como Jaap vanZweden, quien relat recientemente (en unaentrevista) cmo haba sido influido por susantecedentes teosficos.Como pionero particularmente intuitivo en loconcerniente a la Gnosis lo que Quispel llamala receptividad a la Gnosis y que losRosacruces modernos expresan con la imagen dela rosa del corazn abierta G.R.S. Mead, entanto que pionero, como hubo slo muy pocos,puso su vida al servicio de la liberacin de aque-llo que engrandece al Hombre interior: elHombre-Espritu original. El conocimiento dela Gnosis confirm su corazn de honesto bus-cador y su incontestable conviccin de la Verdad.Su mxima personal da testimonio de ello:Conoce pues la Luz y hazte amigo de Ella.

    la voz del silencio: una vida al servicio de la palabra 23

  • 24 Pentagrama 3/2010

  • la voz del silencio 25

    Pero, ahora, no hemos llegado an a tal contemplacin.An no somos capaces de abrir los ojos de nuestro nimoy elevarnos a la contemplacin de la belleza imperecederae inimaginable del bien. Slo la vers cuando te hayas olvidadode hablar de ella, porque la Gnosis del bien estanto silencio divino como silenciamiento de todos los sentidos.

    Quien una vez la ha encontrado, no puede tener intersen nada ms. Quien una vez la ha contemplado, no puede tenerojos para ninguna otra cosa, ni escuchar otra cosae incluso su cuerpo participa en esta quietud.Como todas las percepciones corpreas y estmuloshan desaparecido de su conciencia, permanece en calma.

    Hermes Trismegistos, Corpus Hermeticum, Libro 12, versculos 13 y 14.

    Este silenciamiento de todos los sentidos significa, a la vez, formar partedel silencio insondable de la naturaleza fundamental. Entonces, en elcorazn y la cabeza se despierta el nimo, como llama Hermes a la interre-lacin del corazn y la cabeza, y este sistema experimenta una intensacalma interior. Entonces, sensorialmente, se experimenta el silencio inson-dable de la naturaleza fundamental. En ese silencio es encendido tenue-mente el fuego del cuerpo astral.

    Toda la violencia del ardor astral, con todas sus consecuencias, desaparece.Y desde este nuevo estado, el cuerpo astral irradia sobre el cuerpo etricoy lo apacigua. Los cuatro teres santos se liberan como cuatro alimentossantos, que alimentan todo el cuerpo fsico, con todos sus rganos incluidala sangre, con el recin nacido silencio, la paz interior. Slo as es preparadotodo el ser para percibir la voz del silencio.

    J. van Rijckenborgh, La Gnosis Egipcia Original, tomo III.

    Los retratos del Fayum estn en la cumbre de la antigedad clsica.

    Dan testimonio de un refinamiento artstico particular a pesar de

    representar a personas poco conocidas. Podemos considerar este

    arte como la expresin ltima de la conciencia ms elevada de una

    poca: poco tiempo despus parece que se haya perdido toda esta

    adquisicin y que se anuncie, tambin en Egipto, el arte primitivo del

    inicio de la Edad Media. Las momias y sarcfagos egipcios de los

    alrededores del Fayum estaban decorados, en tiempos del Egipto

    romano, con una representacin del fallecido. ste, durante su vida,

    haba sido retratado. El artista pintaba al cuchillo, tcnica conocida

    con el nombre de encastica, procedimiento donde se emplean

    pigmentos naturales disueltos en cera fundida.

  • 26 Pentagrama 3/2010

    Una tradicin milenaria nos dice que existeuna analoga fascinante entre el macrocos-mos y el microcosmos. Acaso los inicia-

    dos de todos los tiempos no han atrado siemprela atencin hacia el hecho de que cada tomo denuestro cuerpo ha sido tomado prestado del uni-verso y regresar de nuevo a l? Quien quierecomprenderlo, quien quiere penetrar en ello, ponetodas sus opiniones preconcebidas a un lado ypone una atenta mirada infantil, que no sabe nadasalvo que debe estar muy atento y silencioso siquiere aprender algo.Y qu dice un cientfico moderno como AndrewKnoll, un astrnomo de la universidad deHarvard? No estamos separados del universo; y,estudiando el universo, nos orientamos de hechoal espejo en nosotros mismos. La ciencia nodescribe un universo objetivo que estara en algu-na parte, all, en el exterior, mientras que nosotrosestamos aqu en tanto que entidades separadas.Nosotros formamos parte de este universo, esta-mos formados de los mismos elementos, elemen-tos que se comportan segn leyes vlidas en todoel universo. Somos polvo y en polvo nos conver-tiremos; polvo de estrellas somos y en polvo deestrellas nos convertiremos1.

    Qu necesitamos para comprender y percibiresto? El cientfico dice: Es difcil conocer la ver-dad; si alguien encuentra algo que se parezca a loque esperaba encontrar, deber redoblar el esfuer-zo para controlar su mtodo de trabajo. La raznpor la que un cientfico debe estudiar duranteaos, pasar exmenes, obtener diplomas, un

    mster, presentar una tesis doctoral, es porque fun-damentalmente debe aprender a conocerse a smismo, a examinar sus mtodos, sus esperanzas ysus ambiciones.Y qu dijo el sabio Ibn Tufayl (1105-1185) origi-nario de Cdiz, Espaa, hace casi 900 aos:Para encontrar la verdad se necesita mucho tiem-po. Es preciso no ocuparse de ninguna otra cosa,consagrarse a ella con toda su atencin. La verdadde la que finalmente nos hemos convencido, lahemos encontrado siguiendo escrupulosamente lasindicaciones de la enseanza universal. Lo hemoshecho hasta encontrar una imagen clara de la ver-dad, primero con bsquedas y consideracionestericas, y en un estadio ulterior, experimentandouna contemplacin beatfica Si est verdadera-mente determinado a hacer esto y decidido a uti-lizar en esta tarea cuerpo y alma, al amaneceralabar su viaje a travs de la noche viendo susesfuerzos recompensados. El Seor le gratificar yle dar satisfaccin. l os har esta sugerencia:Yo soy tu compaero de viaje que estoy a tu dis-posicin si quieres recorrer el camino menos acci-dentado, el menos peligroso y el ms corto paraalcanzar el objetivo2.

    George Mead estara profundamente de acuerdo.l escribi en el primer tomo de Ecos de laGnosis: He pasado mucho tiempo en un mundo de pen-samientos elevados y de sentimientos puros, naci-dos de mi consagracin a las ideas de una de lasfraternidades teosficas de la antigedad. Esaspersonas se consideraban discpulos de Hermes, el

    eco de la gnosisRENOVA-SIMPOSIO 2009

  • tres veces grande, y a veces hablaban de su creen-cia como de la religin del Nous. Ellas vivan enEgipto antes y al comienzo de la aparicin delcristianismo de los primeros siglos.He reunido y traducido lo que ha quedado de suaspiracin y de sus escritos para transmitir suspensamientos. Los ecos de la Gnosis de Hermes,el tres veces grande, han atravesado as los siglosy se han vuelto perceptibles a los odos actuales,ms completos que antes y espero que tambinms claros.

    Esta Gnosis de Hermes, el diez mil veces grandecomo se le califica a veces por exaltacin, no essimplemente una doctrina: su fundamento es elAmor divino. Ella tiene por base la filosofa ver-dadera y la ciencia pura del ser humano y de lanaturaleza. Es una de las ms bellas evocacionesde la Gnosis. Esta religin del Nous, desbordasabidura y adoracin. Para comenzar, es una ver-dadera religin, verdadera devocin, es piedad yamor, fundada en la justa actividad y pasividad delpensamiento; su objetivo es la Gnosis de la exis-tencia verdadera, el camino del Bien que conduceal ser humano hacia Dios.Y Mead prosigue:Acaso hablo demasiado de la Gnosis deHermes, el tres veces grande?Slo repito lo que l ensea, o ms bien sus dis-cpulos.Contemplo la Gnosis, y no las formas de expre-sin de los discpulos y oyentes. Todas esas for-mas de expresin, las numerosas enseanzas o dis-cursos sagrados de quienes siguen este camino,

    slo son medios para guiar a los hombres haciaeste conocimiento de la Gnosis. No son la propiaGnosis. Todo esto es como un manto que contieneen s la realidad y la gloria de la Verdad.Lo importante para nosotros es lo que todos lostesofos de la tradicin hermtica declaran convoz unnime, todos plenamente convencidos inte-riormente: existe una Gnosis, una certeza absolutae inagotable. Y ello a pesar de la oposicin de lasilusiones que la razn escptica, los prejuicios y lafalsa espiritualidad conjuran a su alrededor.Mead explica que la causa de la espiritualidadaparente y de la duda es que nosotros hemos olvi-dado nuestra doble naturaleza y dejamos la direc-cin de nuestra existencia a nuestra forma mortal.l explica: Es el pequeo espritu del ser humano,el curso de su destino, quien crea la dualidadexterior. El Espritu superior sabe que el interior yel exterior son dos en uno, que se completan eluno en el otro y al mismo tiempo el uno fuera delotro. En esta religin del Nous, no existe oposicinentre el corazn y la cabeza. No se trata nica-mente de un culto a Dios racional o sentimental.Sino que se trata del camino de la consagracin yel de la Gnosis, los dos son indisociablementeunidos. Incluye las verdaderas nupcias sagradasdel alma y del Espritu, de la vida y de la Luz, lainefable unificacin del Dios-Madre y del Dios-Padre, en el ser humano divino. Es el slo y elnico nacido del misterio de los Misterios: elLogos.Y prosigue:Como he asimilado mucho de esta religin del

    la voz del silencio: eco de la gnosis 27

  • 28 Pentagrama 3/2010

    Nous, quisiera resaltar algunos pensamientos,expresar algunas impresiones de las enseanzasesplndidas que ese espritu genial (Hermes) hagrabado en mi memoria:El cuerpo humano debe ser considerado como untemplo, un santuario de lo divino, el edificio deDios ms sorprendente que podamos imaginarnos,ms bello que el ms bello templo construido pormanos de hombres. Pues ese templo natural que ladivinidad ha creado, es una copia de la gran ima-gen, el templo universal donde mora el hijo deDios, el ser humano.Cada tomo, cada grupo de tomos, cada miem-bro, cada articulacin y rgano est constituidosegn el plan divino; el cuerpo es a la imagen delgran sello, la relacin de cielo-tierra, masculino-femenino en Uno. Pero son muy poco numerosos los que conocen, osuean, con la posibilidad de ese templo vivo delo divino! Nos hemos convertido en tumbas, puesnuestro cuerpo ha perdido su resplandor y slovive para las cosas de la muerte, muerte que noest en las cosas de la Vida verdadera. La Gnosis del Nous nos ensea a hacer circular denuevo la Vida a travs de los canales muertos denuestra naturaleza corporal. Ella llama al aliento deDios para vitalizar la sustancia de nuestro cuerpo,para que la inspiracin divina haga nacer nuestrootro yo, la esposa divina en nosotros, perdidadesde hace mucho tiempo. Amndola sincera-mente, renacer nuestro verdadero Ser, lo quehace que se pueda hablar del tringulo perfecto,cuerpo-alma-espritu, resplandeciendo con las tresjoyas del hombre perfecto.

    Pero, adems de todo esto, contina este autor,maestro de gran sutileza en lo que concierne a lascosas del alma, jams debemos perder de vista lavida prctica en nuestro mundo y en nuestrasociedad:La Gnosis no depende del tiempo y del espacio,mientras que el ser humano est condicionado porlas diversas formas de la manifestacin. Quien ha

    renacido en la Gnosis, pasa del estado de serhumano al de ser humano verdadero y de Cristo; ocomo Hermes lo describe: del estado de serhumano al de Dios; o incluso, en el lenguaje dequinientos aos antes de Hermes, del estado deboddhisattva al de Buda.Despus Mead llega al punto esencial de suexposicin:Si comprendo bien, la esencia del pensamientognstico es la creencia que el ser humano puedesuperar los lmites de la dualidad y devenir un serdivino consciente. l debe resolver el problema desu temporalidad y superar sus lmites presentes.Para lograrlo no necesita aumentar susconocimientos de la ciencia moderna, de lafilosofa o de las religiones, ni de lo poco que harecibido de las tradiciones incompletas de lasciencias mencionadas del pasado, transmitidas poruna sucesin de generaciones ignorantes y negli-gentes. Slo son mediocres alimentos para quienquiere participar en el mundo espiritual gnstico.Es verdad que en la hora actual sabemos ms quenuestros antepasados de la fsica, de la teora delconocimiento y de muchas otras cosas queconciernen al mundo de los fenmenos, perosabemos algo ms que los gnsticos del pasadosobre la Gnosis en tanto que experiencia viva?

    Para volver a la Gnosis: uno debe consagrarse a laGnosis que es Dios. La ofrenda verdadera de smismo no es otra cosa que la gnosis de Dios,como lo dice Lactancio en una cita de Hermes.Esta consagracin conduce a la contemplacintotal y perfecta, y abarca el aprender a conocerlas cosas reales, a reflexionar sobre su naturalezay el conocimiento de Dios, dicho de otra manera:ser instruido en la Enseanza Universal y en laVisn sublime. Y esta Visin sublime no es, si lohe comprendido bien, ser conducido sobre lasnubes con exaltacin, sino recibir una percepcindel existente Ser Esencial, el Solo y nico Bienen todo. Pues el maestro de ese camino ensea asu alumno que la Gnosis del Bien, que es la

  • Gnosis de Dios la contemplar slo cuando ya nopueda formularla. Porque la Gnosis del bien es elsilencio sagrado y cada rgano sensorial llegar adescansar. Es el acceso al conocimiento univer-sal, a la inteligencia que engloba todo. Puesquien la percibe, ya no puede ver, percibir, ni orninguna otra cosa E irradiando alrededor de suNous, la Gnosis irradia a travs de toda su alma,su radiacin diluye todo su cuerpo y lo transformaen un Alma verdadera.Pues es posible, hijo mo, que un alma humanaque se absorbe en la belleza del Bien se vuelvasemejante a Dios, incluso si ella mora an en uncuerpo humano.Es el devenir Dios o apoteosis del ser humano:se vuelve semejante a Dios, volvindose l mismoun Dios. La belleza del Bien es el orden csmicoy la naturaleza de las consideraciones es la auto-realizacin, por la que el alma es puesta en con-tacto con el alma csmica.

    Y de nuevo, el verdadero discpulo de la Gnosisadvierte a la multitud contra la salvaje corrientede la ignorancia:No se deje arrastrar por la corriente descendente,sino que aproveche, si es capaz, la corriente que letrae hacia la orilla. Ponga rumbo al puerto de lasalvacin y eche all el ancla. Busque entonces aquien le tomar por la mano y le guiar hacia laspuertas de la Gnosis. All brilla una luz clara quedisuelve la oscuridad y ninguna alma es adormeci-da, todas estn lcidas y todas ven con los ojos delcorazn de Quien quiere ser percibido. Ningnodo puede orlo, ningn ojo puede verlo, ninguna

    lengua puede hablar de l, a parte del Nos (elEspritu) y el corazn.

    Con algunos de esos cortos fragmentos de laGnosis del Nos, elegidos entre una profusin deescritos sublimes, George Mead termina el primertomo del Ecos de la Gnosis con la esperanza deque haya algunas personas que lean esos escritos yse enriquezcan interiormente.

    1. Natalie Angier, The beautiful basics of science (La bellezabsica de la ciencia). Londres, Baber & Faber, 20082. Abu Bakr Muhammed Tufayl Hayy Ibn Yazgan. Una ale-gora filosfica de la Espaa de los Moros. msterdam,Edicin Bulaaq, 2005

    la voz del silencio: eco de la gnosis 29

    No se deje arrastrar por la corriente descendente, sinoque aproveche la corriente que le trae hacia la orilla;ponga rumbo al puerto de la salvacin y eche el ancla

  • 30 Pentagrama 3/2010

    Mira a Tao y no lo vers; se le llama incoloro. Escucha a Tao y no lo oirs; se le llama silencioso. Palpa a Tao y no lo tocars; se le llama inmaterial.Faltan palabras para esbozar esta triple indeterminacin; por ello se fusionan en una.

    Lo ms elevado de Tao no est en la luz; su ms nfimo no est en la oscuridad.Tao es eterno y no puede ser nombrado con un nombre; ininterrumpidamente retorna al no-ser.

    Te aproximas a Tao y no ves su comienzo. Le sigues y no ves su final.Debes sondear el Tao de la antigedad para poder gobernarsobre la existencia del presente. Quien conoce el principio de lo originario, posee el hilo de Tao.

    Lao Tse, Tao Te King, captulo 14, Libro I

    Todos los pueblos del reino afluyen hacia aquel que puede comprender la gran idea del Tao. Ellos acuden a l y no caen en peligro. l les conducir hacia la calma y la alegra.Por los maravillosos alimentos y la msica, permanece el extranjero transente.

    Pero cuando el Tao se expresa por nuestra boca, parece verdaderamente soso, sin gusto!Nuestra mirada se vuelve hacia l y no le reconocemos claramente. Lo escuchamos pero no omos con claridad.Queremos servirnos para todo de l, pero es inagotable.

    Lao Tse, Tao Te King, captulo 25, Libro I

  • la voz del silencio 31

  • 32 Pentagrama 3/2010

    Al poco de su llegada, escribi a su hermanaNadia, en una carta llena de nimo: esecambio le sent muy bien. Ella, que notiene ms remedio que desplazarse en silla de rue-das, dice que ha paseado mucho, incluso sobresus propias torpes piernas, entre enormes robles ypinos escoceses, con nombres totalmente histri-cos. Simplemente, he morado todos los das en elbosque.Sin embargo, en la historia del esoterismo, su visi-ta a Fontainebleau no es remarcable porque hayaido all por un cambio de aires, sino sobre todoporque all escribi una gran parte de La Voz delSilencio. Quiz escapar de la atmsfera contami-nada y brumosa de Londres ayud a escribir esteprecioso libro.En su autobiografa, la Sra. Annie Besant hace lasiguiente mencin de su visita a Fontainebleaudonde HPB comenz La Voz del Silencio: Fuiconvocada a Pars para [] un gran congreso quedeba celebrarse del 15 al 20 de julio, y fui a pasearun da o dos a Fontainebleau junto a H.P.Blavatsky, que resida all para reposar durantealgunas semanas. All la encontr ocupada en tra-ducir maravillosos fragmentos del Libro de losPreceptos de Oro, ahora conocido con el ttulo deLa Voz del Silencio. Lo redact rpidamente, sinhacer siquiera un borrador; aquella tarde me lodej para que juzgase si el ingls era aceptable.Herbert Burrows estaba presente as como la Sra.Candler, una fiel tesofa americana; y nos senta-mos alrededor de HPB durante la lectura. La tra-duccin estaba realizada en un ingls perfecto ymagnfico, fluido y musical; slo encontramos dos

    palabras que cambiar y ella nos mir como unnio sorprendido, asombrado, de nuestras alaban-zas, alabanzas que subscribira cualquier personaliterariamente sensible que leyese ese maravillosopoema.La Voz del Silencio ha dado lugar a muchos escri-tos. El clebre budista zen Dr. Suzuki, ha testimo-niado de la autenticidad de ese esplndido opscu-lo. Escribi al respecto: Sin ningn gnero dedudas, la Sra. Blavatsky fue iniciada hasta ciertopunto por las enseanzas profundas del Mahayanay ella inform de lo que, en tanto que tesofa,consideraba para el mundo occidental.Y George Mead, ese hombre a quien hemos presta-do tanta atencin a lo largo de este simposio, cuentaque HPB le haba invitado a leer el manuscrito deLa Voz del Silencio. l nos cuenta: Yo le dije queera lo que ms grande que haba en toda nuestraliteratura teosfica. Y, contrariamente a mi costum-bre, intentaba expresar con palabras algo del entu-siasmo que haba sentido durante la lectura. PeroHPB no estaba satisfecha con su trabajo y me trans-miti su inquietud al respecto, diciendo que en sutraduccin no haba logrado reflejar perfectamenteel original Era uno de sus mayores rasgos carac-tersticos. Jams estaba segura de su trabajo litera-rio y escuchaba con mucho inters todas las crti-cas, incluso de personas que habran hecho mejorcallndose. De forma bastante extraa, se preocupa-ba por sus mejores artculos y trabajos, y tena msconfianza en sus escritos polmicos.La Voz del Silencio comprende, de hecho, trespartes que provienen del Libro de los Preceptos deOro. La primera tiene por ttulo el del libro, La

    a propsito de la voz En 1889, H.P.Blavatsky escribi a sus amigos franceses: mi mdico desea que repose, porlo menos, durante quince das.Tengo necesidad de cambiar de aires.Tras lo cual, recibeuna invitacin para ir a Fontainebleau, cerca de Pars. Esta proposicin vena de una amigaamericana de Boston, la mujer de un senador de los Estados Unidos, Ida Candler, que reside all con su hija. H.P. Blavatsky permanece all tres semanas.

    RENOVA-SIMPOSIO 2009

  • Voz del Silencio, la segunda se titula Los DosSenderos el de los ojos y el del corazn y la ter-cera, Los Siete Portales. En su aparicin, la Sra.Blavatsky, declar: El Libro de los Preceptos deOro contiene la sabidura que debera ser obligato-ria en cualquier escuela que quiera acercarse haciala vida universal del Espritu.Cuando J. van Rijckenborgh y los suyos, despusde la Segunda Guerra Mundial, reemprendieron eltrabajo del Lectorium Rosicrucianum una verda-dera escuela del Espritu lo primero que colocante la conciencia de los alumnos aspirantes de lapoca fue La Voz del Silencio. Y l dijo de estaobra:El Libro de los Preceptos de Oro es una obracuyo contenido ha sido hecho y est hecho paralos alumnos de las escuelas interiores serias. Enconsecuencia, el extracto titulado La Voz delSilencio slo puede ser transmitido a un muypequeo nmero.Ese pequeo nmero se refiere a esas personasque quieren hacer todo para llegar a la Luz, alreino original, a la Gnosis, tal como ha sido expre-sado durante esta jornada. Son quienes, paraalcanzar ese objetivo, estn dispuestos a perdersu yo al servicio del Ser humano superior, delhombre divino, para poder unirse a la Luz por elnacimiento del alma nueva.Tratemos ahora de impregnarnos con la bellezaparticular y la esencia de La Voz del Silencio:Quien quiere or y comprender la voz delEspritu, el Sonido Mudo o Silencioso, debeaprender la meditacin espiritual, la naturaleza deDhran.

    Dhran es una perfecta concentracin del alma,del pensamiento superior exclusivamente deseadopor Dios, que es dirigido sobre tal o cual aspectointerior, mientras que se ha abandonado completa-mente todo lo que pertenece al universo exterior omundo de los sentidos. Entonces, el Otro divinopuede hablarnos en nuestra vida por la uninalqumica, por medio de las bodas alqumicas, quetambin para nosotros son el gran misterio, el mis-terio de la Rosacruz.Esos preceptos estn destinados a quienes noconocen los peligros de las fuerzas del alma infe-rior Iddhi, es decir: estn destinados a quienesquieren seguir el camino de los verdaderamenteGrandes, y no se oponen a la corriente de losdesignios divinos por un instinto de conservacinduro como una piedra. Si el alumno deja de asirla multiplicidad exterior del mundo sensorial, aca-bar por discernir el Uno.Entonces se producir, en forma de un poderosorayo de Luz que se abrir paso en las tinieblas dela existencia terrestre, una claridad intensa, la ilu-minacin interior de la que habla la literatura ms-tica de todo el mundo.Se percibir la sonoridad interna, que destruirtotalmente la del mundo exterior: la voz de Nada,el sonido mudo. La Voz del Padre se dirige denuevo al corazn del Hijo, que es la Luz, que seperdi y fue nuevamente encontrado.

    Estimados oyentes, comprendern que en el tiem-po de esta conferencia sea imposible hacer justiciaal contenido de esta extraordinaria joya.A propsito del ttulo, la traduccin literal del

    la voz del silencio: a propsito de la voz del silencio 33

    del silencio

  • 34 Pentagrama 3/2010

    sanscrito sera: La voz que resuena en lo espiri-tual. Ya en el primer captulo est resumido cla-ramente de qu manera el buscador alcanza elconocimiento y la sabidura. Debe atravesar tressalas para llegar al valle de la bienaventuranza:la sala del dolor ignorante, la sala del aprendizajepurificador, y la sala de la sabidura. J. vanRijckenborgh ha dedicado un gran nmero de con-ferencias slo a ese primer captulo. Cada una desus frases puede darnos una verdadera idea de laprofundidad de La Voz del Silencio.Nosotros, los humanos, hablamos entre nosotrospor medio de nuestra conciencia unida al espacio-tiempo. Sin embargo, si conseguimos, por unanhelo y una aspiracin nicas, liberar nuestraalma, entonces nuestro Yo divino, de nuevo, puedehacerse or en ella. Entonces, y slo entonces, setrata del verdadero pensamiento, que es: contem-plar, reconocer el plan, el designio divino, paradespus dar testimonio de l. De este ser humanose puede comenzar a decir que ya es uno segn elcuerpo, el alma y el espritu. Slo en ese momentoel camino se muestra al discpulo.

    Desde el instante que El Libro de los Preceptos deOro se dirige al discpulo, interiormente: Si tualma sonre mientras que est bandose en el solde tu vida [] si tu alma llora en su castillo deilusin, si tu alma se debate para romper el hilo deplata que le ata al Maestro, sabe, discpulo, que tualma es de la tierra.Cuando el alumno se encuentra as en el Camino,escucha por primera vez la Voz del Silencio. Es laVoz del Dios ntimo que le habla, el Dios interior;Krishna, entre los antiguos Indios, y Christospor los primeros gnsticos. Esta voz es la delEspritu que desciende para unirse, por su alma,con el ser de la naturaleza terrestre.Nada ni nadie puede hacer que esto ocurra en elser humano si esta Voz no le habla. El alma ocupaaqu una posicin clave. Si la voz del silencio espercibida, porque existe un alma que puede com-prenderla, esta Voz se vuelve su Gua para siem-pre. Y esto slo ocurre si ella sigue y obedece aese Gua que es capaz de atravesar la primera fasepeligrosa, pues la Voz habla de una prctica devida que conocemos bien.

    El camino de Chailly a Fontainebleau. 1864 pintura de Claude Monet.

    En el Bosque de Fontainebleau, tradujo H.P. Blavatsky, La Voz del Silencio

  • No se producen en la vida material altibajos?Cuando un ser humano es joven, fuerte y tienebuena salud, como se dice, tiene el vientosoplando las velas, se baa en la luz del sol desu vida, y canta en su cuerpo material, quinno lo deseara? Sin embargo, en un momentodeterminado, se sabe prisionero del castillo desus ilusiones, completamente absorbido por eltumulto del mundo; y, en otro momento, prestaatencin a la voz creciente de las quimeras.Y es tocado por las lgrimas del dolor, y ensor-decido por los gritos de angustia que le penetranpor el drama de la miseria. En algn momento dauna razn para vivir la vida lleno de optimismo;en el siguiente momento, el horror nos fulmina.Quin lo negar?Y la voz del silencio, la voz interior de Christos diceal alma de quien comienza el Camino: Que tualma no siga y no acompae a todas esas vocescambiantes del ser de los sentidos! No camine enla alegra del momento ni en el dolor de un instante.Si uno se deja arrastrar por la incesante sucesinde emociones, cmo puede estar en la eternidad?Escriba esto en su corazn: cuando su alma essacudida en la corriente incesante de emociones y,en cada momento, es tocado por ello, entoncesusted mismo corta el hilo de plata que une elalma al Maestro, ya no puede mantenerse con len el silencio.Cmo puede el alma, sin mostrar indiferencia porel devenir de la humanidad, pasar por la sala delsaber y de la purificacin? El alma puede liberarsede todas las emociones, tanto de la alegra comode la afliccin. Siempre puede mantenerse centra-

    da en su unin sublime con la Luz, con Christos,sabiendo que as contribuye a forjar la unidad delEspritu, el alma y el cuerpo.Y queremos concluir esta charla con las siguientespalabras, que se vuelven entonces realidad:Pero, oh discpulo, si no est sometida tu carne,la cabeza fra y tu alma pura y firme como un dia-mante resplandeciente, entonces ese resplandor nopenetrar en tu aposento, la luz del sol no calen-tar tu corazn, ni los sonidos msticos que reso-narn de las alturas del espacio infinito alcanzarntu odo.Pues cuando el alma pueda cantar su nuevo himnoen usted, reconocer la resonancia y la estructuradel sonido espiritual de La voz del Silencio, unlenguaje y una palabra que surgen de la sola ynica fuente de sabidura y de vida.

    Mira, te has convertido en la Luz, te has converti-do en el Sonido, t eres tu Maestro y tu Dios. Tumismo eres el objeto de tu bsqueda: la Voz inin-terrumpida que resuena a travs de las eternidades,exenta de cambio, exenta de pecado, los sietesonidos en uno solo, la Voz del Silencio.

    la voz del silencio: a propsito de la voz del silencio 35

    Si uno se deja arrastrar por la incesante sucesinde emociones, cmo puede estar en la eternidad?

  • 36 Pentagrama 3/2010

    El sabio chino Lao Tse lo formula as:Las cosas que antao han surgido lo han hecho de Tao,El cielo es lmpido por Tao,La Tierra es serena por Tao,Los espritus son iluminados por Tao,Los valles son colmados por Tao,Las diez mil cosas son engendradas por Tao,[] a todos ellos los ha engendrado Tao, el Uno.

    Lao Tse, Tao The King

    LA BSQUEDA DE LA REALIDAD En la vida,ms tarde o ms temprano, llega el momento en elque uno comienza a reflexionar acerca de la reali-dad, a preguntarse cmo encontrarla, a plantearsepreguntas sobre la existencia de Dios y sobre elobjetivo de nuestra existencia en la Tierra comocriaturas de aqu. Algunos dicen que no existe otrarealidad; que el mundo no contiene nada perma-nente y que la realidad, en lo que concierne a losseres humanos, slo consiste en una experienciade corta duracin.Todo lo que vemos es producido por azar, comoconsecuencia de un proceso natural. Otros creenque el mundo fue hecho por un creador divino quese ocupara de nosotros, los seres humanos, distri-buyendo recompensas y castigos Las religionesortodoxas dan testimonio de ello. Quienes no pue-den aceptarlo siguen buscando y tratando de res-ponder preguntas como: Por qu existe tanta con-fusin sobre la Tierra? Por qu hay tanto caos enlugar de armona? Por qu no existe armona ypor todas partes hay sufrimiento de forma perma-

    nente? Por qu florece tanto la impiedad?Con ello comienza la bsqueda de la realidad. Enel mundo, a nuestro alrededor, vemos una inmensaprofusin de formas. Tomemos por ejemplo, elcaballo. Existen millares de caballos diferentes,pero todos corresponden a un solo tipo: el caballo.Existe una cantidad enorme de rosas u hojas deroble, pero siempre se las reconoce claramentecomo rosa o como una hoja de roble. Sin embar-go, no hay dos que sean totalmente iguales, todasson el producto de un tipo determinado que seexpresa de forma diferente.Y continuamos reflexionando, pues percibimos enello el Uno y lo mltiple. Ahora, el problema esque la investigacin de las cosas puede realizaseen la multiplicidad porque son visibles, mientrasque el Uno es invisible. Se deduce su existencianicamente de la multiplicidad. Sin embargo,paradjicamente el Uno es ms real que la multi-plicidad!

    TODO EST EN EL DEVENIR En el mundovisible de la naturaleza, todo cambia continuamen-te. Todo est naciendo o muriendo, o movindoseentre ambos. Nada llega a la perfeccin. Los fen-menos de la naturaleza, dice Platn, evolucio-nan siempre pero jams son.

    A propsito de los fenmenos de la naturaleza,nuestros cinco sentidos nos dicen que son reales.Pero la razn nos dice que el Uno, el misterioso,siempre creando y siempre igual a S mismo,puede ser considerado ms real que sus produccio-nes siempre cambiantes. Platn escribe tambin

    tu dios y mi diosPara la rosacruz, un templo representa siempre un rayo del gran templo que est en elmedio, un rayo del sol divino que engloba todo y a todos.Aquel que encuentra la Luz en eltemplo tiene la posibilidad de elevarse.Tocado por los rayos del sol, puede ver lo que estiluminado en su ser.As como el Sol es el punto central, la fuente de la vida de todo lo queexiste en el universo que nos rodea, as Dios es la Fuente a partir de la cual ha surgidotodo, la Fuente que ilumina todo, por Quien y de Quien todo proviene y hacia Quien todoregresa.

  • que todo conocimiento existe ya profundamenteen nosotros mismos. A partir del intelecto, debe-mos pasar a una forma de pensamiento superiorllamado razn; o, como nos lo ensea la sabi-dura gnstica, ponernos a pensar con el corazn.El corazn siempre es el punto central, el ncleode todas las cosas, al igual que el corazn huma-no. El corazn no slo es el motor de nuestraexistencia sino tambin la fuente donde podemosencontrar el conocimiento ms profundo. Elcorazn nos une al Uno, a la inteligencia, a lomltiple.El Maestro Eckhart (1260-1328), mstico alemn,declara: Dios est en todas partes y es perfectoen todas partes. Dios slo acta en todas las cosasen su esencia Dios es lo ms profundo en elinterior de cada cosa en particular. Y ciertamenteconoce este precepto suf:

    Dios duerme en la roca,suea en la planta,se mueve en el animal,y se despierta en el ser humano.

    QUIN SOY? Nuestro conocimiento de lo mlti-ple, de la multiplicidad de la naturaleza, est tanextendido en nuestra poca que engloba el mundoentero. Gracias a l podemos comprometernos enuna nueva evolucin: la del ser humano que sedescubre a s mismo. Es una evolucin interior.Con el descubrimiento de su ser interior, descubrela verdadera naturaleza de su conciencia. En lugarde la multiplicidad, busca la unidad. Y PeterRussell, un cientfico y filsofo de nuestro tiempo,

    ha realizado en este contexto amplias investigacio-nes y expresa:El propio intento de encontrar el S mismo escomparable al esfuerzo de iluminar con una linter-na una sala sombra, para encontrar la Luz. Todolo que se encuentra son solamente las diversascosas de esta sala sobre las que se proyecta la luzde su linterna. Es lo mismo que buscar aquello alo que da lugar en cada experiencia. Lo queencuentro son los diferentes conceptos, imgines ysentimientos hacia los que se orienta la atencin.Pero todos son nicamente objetos de la experien-cia, por lo que no pueden haber dado lugar a laexperiencia

    Qu es el yo? Una investigacin precisa lehar descubrir que su yo es el receptculo querecoge y en el que se almacenan las experiencias ylos recuerdos, concluye Erwin Schrdinger, otropensador.

    Qu es lo que queda si la mente se vuelve silen-ciosa, si el conjunto de pensamientos, sentimien-tos, percepciones y recuerdos, con los que nosidentificamos habitualmente, desaparecen? Nosaproximamos as a la fuente, al centro mismo denuestro ser verdadero? Los msticos escrutan elinterior de ellos mismos y encuentran su naturale-za esencial, su verdadero Ser. Ellos dicen queDios es la esencia del Ser, que representa elYo soy despojado de sus rasgos de carcter per-sonales. Yo soy es tambin uno de los nombresdel Dios hebreo: Yav.

    tu dios y mi dios 37

    Tratado sobre la unidad y la multiplicidad

  • 38 Pentagrama 3/2010

    Otro nombre de Dios es el Uno, Quien parte deeste Uno en s mismo, quien encuentra a Diosen s mismo, adquiere una imagen absolutamentenueva del mundo. Si igualamos a Dios en nuestraconciencia, ese concepto reviste otro significado.Encontramos todos los das en los pensamientos,las religiones y las convicciones religiosas de lagente de nuestro alrededor que siempre aplican yson ellos quienes piensan: Tu Dios y MiDios.La conciencia del yo crea la multiplicidad. Elyo est ocupado incesantemente en separar,dividir. Es amigo de unos y enemigos de otros. Amenudo, el enemigo de ayer se convierte en elamigo de maana. Y lo que uno rechaza, otro loencuentra bueno.Puede, al mismo tiempo, coexistir algo de doscosas que se excluyen entre s? En realidad ni louno ni lo otro; pero uno de los yoes mantieneque hay algo malo y el otro yo, algo bueno. El

    ser humano llega tan lejos en su separar y dividir,en la clasificacin del bien y del mal, que atribuyetambin a su Dios las mismas propiedades. Ya eshora de comprender que hay que hacer un soloDios de tu Dios y mi Dios.

    UNA NUBE PORTADORA DE DIOS MikhalNaimi escribi en El Libro de Mirdad: La Palabrade Dios es un crisol. Lo que ella crea, se funde yfusiona en un todo, sin aceptar nada como valioso,y sin rechazar nada como carente de valor Por suparte, la palabra del hombre es una criba. Atrae yrechaza lo que ella crea Nunca seis cribadores, queridos Compaeros.Pues la Palabra de Dios es Vida y la Vida es un cri-sol en el cual todo se hace uno e indivisible; todopermanece en perfecto equilibrio y todo es digno desu autor, la Santa Trinidad. Cunto ms digno debeser para vosotros!Nunca seis cribadores, queridos Compaeros, y

    El templo de feso (reconstruido) estaba dedicado a Artemisa, diosa del amor y personificacin de la Luna.

    En la Enseanza Universal es el smbolo del alma pura, eternamente virgen

  • tu dios y mi dios 39

    adquiriris tal dimensin, tan amplia en extensin ycomprensin, que no habr criba alguna que puedaconteneros.Nunca seis cribadores, queridos Compaeros.Buscad primero el conocimiento de la Palabra, paraque podis conocer vuestra propia palabra... Puesvuestra palabra y la de Dios son la misma, salvoque la vuestra todava est cubierta por los velos.La Palabra de Dios incluye el Todo. En ella no haycercas ni barreras. Por qu vuestra palabra estllena de cercas y barreras?Os digo que vuestra propia carne y vuestros propioshuesos no son slo vuestros. Innumerables son lasmanos que junto a las vuestras se introducen en loseternos depsitos de la tierra y del cielo, de dondevienen y a donde vuelven vuestros huesos y vuestracarne.Ni tampoco la luz de vuestros ojos es solamentevuestra. Ella es tambin la luz de todos los quecomparten el Sol con vosotros. Qu podran con-templar vuestros ojos en m, si no hubiese luz enm? Es mi luz la que me ve en vuestros ojos. Esvuestra luz la que os ve en vuestros ojos. Si yo estu-viese en la obscuridad total, cuando vuestros ojosme contemplara


Recommended